Rutas naturales y medioambiente en El Puerto de Santa María, Cádiz
Además de los valores que de por sí encierra El Puerto, uno de sus más firmes encantos es su situación geográfica y el entorno que lo envuelve. El Parque Natural de la Bahía de Cádiz, el Coto de Doñana, la Sierra de Grazalema, el Parque de Los Alcornocales, el Campo de Gibraltar y un largo etcétera que hace de esta provincia una de las más ricas a la vez que desconocida.
Parque Natural Bahía de Cádiz
El Puerto de Santa María se encuentra enclavado en el centro del Parque Natural Bahía de Cádiz, acotado por dos grandes franjas. Una consistente en un inmenso “pulmón verde”, que comprende doscientas hectáreas de pinares, constituyendo uno de los tres ecosistemas que se dan en el término municipal, donde existe un estrato arbóreo en el cual el pino piñonero es su principal exponente, además de pinos carrascos, junto con algunos cipreses y aislados eucaliptos. Existe además un estrato arbustivo, donde figuran la retama, el lentisco, el palmito y las chumberas.
Desde el punto de vista faunístico en éste ecosistema merece especial mención el camaleón, especie en peligro de extinción, además de otros reptiles, pequeños mamíferos y gran variedad de aves.
Los pinares
Los pinares más destacados son el de Coig y Pozos de la Piedad, el del Oasis, el Coto de la Isleta, Tiro Pichón, así como las Dunas de San Antón, existiendo también otros de titularidad privada como el del Obispo o el de Mochicle. Los usos a que se destinan los pinares son preferentemente educativos, naturalísticos y recreativos, teniendo también un uso deportivo.
Los equipamientos que cuentan son cerramiento perimetral, aparcamientos, áreas recreativas dotadas de bar merendero, mesas, barbacoas y juegos infantiles, señalización informativa y Camping. Y en cuanto a los servicios que en ellos se presta, cabe citarse la limpieza y recogida de residuos, el mantenimiento de sus equipamientos y su vigilancia por parte de la Guardería Forestal.
El litoral y las marismas
La otra gran franja que acota El Puerto de Santa María estaría constituida por su litoral, donde destacan dos ecosistemas, las marismas de Los Toruños, con 773 Has. y las playas con 22 kms.
En la marisma del Toruño, existe una red hidrográfica muy desarrollada, con canales y caños y posee una vegetación homogénea, perenne y una rica fauna, donde además de gran variedad de invertebrados abundan las aves límicolas y los peces, con un total de hasta 40 especies, algunas de ellas de gran valor comercial. El uso de las marismas es principalmente educativo, recreativo y tradicional: el marisqueo.
Las playas
En cuanto a las playas, destacar sus finas arenas, una vegetación terrestre que las coloniza por su parte superior, y una fauna donde destacan los organismos microscópicos, los moluscos bivalvos y algunos peces y aves acuáticas.
Hay que resaltar la playa de Levante, en estado prácticamente salvaje, con una formación dunar interesante desde el punto de vista naturalístico, situada junto a la marisma de los Toruños. Su uso es fundamentalmente recreativo, de ahí su gran equipamiento en la época estival, con chiringuitos, servicios, duchas, papeleras y paneles informativos.
Tanto la marisma como las playas están vigiladas por la Guardería Forestal, además de sometidas a limpieza, socorrismo, protección civil e información.
Complejo Endorreico de El Puerto de Santa María
Mención aparte, merece el Complejo Endorreico de El Puerto de Santa María, declarado Reserva Natural y constituido por las Lagunas Saladas, Juncosa y Chica, con una extensión total de 228 Has.
Destaca su fauna, constituida por aves acuáticas, algunas de ellas en peligro de extinción que este lugar para reproducirse e invernar. En cuanto a la vegetación destacar las halofitas, dispuestas en cinturones en el perímetro de la Laguna. Tiene un uso científico y educativo, estando sometidas a vigilancia tanto por la Guardía Forestal de la Concejalía de Medio Ambiente como por la AMA (Agencia de Medio Ambiente)
Así pues, El Puerto de Santa María, es un hermoso caleidoscopio natural, donde destacan el verde de los pinares, el azul del mar y el dorado de las finas arenas.