Datos generales sobre El Puerto de Santa María, Cádiz
Introducción al Puerto de Santa María.
El Puerto de Santa María es una de las ciudades con más encanto de la provincia de Cádiz, ejemplo de la Andalucía más tradicional de cultura, gastronomía y tradiciones y foco turístico de primer nivel.
Geográficamente se encuentra en plena Bahía de Cádiz, rodeado de los municipios de Cádiz, Sanlucar de Barrameda, Rota y Jerez, en la desembocadura del histórico río Guadalete. Junto con Jerez y Sanlucar forma el famoso "triángulo del Jerez".
Se encuentra a 21 Km. de Cádiz capital.
El envidiable clima de este rincón de Andalucía, con más de 3.000 horas de sol al año, hace que sea un destino ideal para quienes quieran disfrutar del sol, el mar y los deportes al aire libre.
Con una población de 85.000 habitantes, los portuenses o "coquineros" conforman uno de los grandes nucleos de población de la provincia.
El Puerto como destino turístico
El turismo ha pasado a tener una creciente importancia en una economía tradicionalmente basada en la pesca.
En los meses de verano miles de turistas españoles y extranjeros disfrutan de sus 16 km de playas, todas ellas de arena fina y aguas cálidas. Entre las playas de El Puerto podemos encontrar aquéllas que se encuentran en un estado casi salvaje como la de El Levante (en pleno parque natural Bahía de Cádiz); Las playas del oeste que destacan por su gran belleza como la de Vistahermosa; y por último, tenemos las que bordean la ciudad que son tranquilas y familiares como la playa de La Puntilla.
El Puerto de Santa María es mucho más que un pueblo de playa que triplica su población en verano. Encontrarás otros alicientes turísticos y culturales como Iglesia Mayor Prioral, Plaza de toros, Castillo de San Marcos, Convento de capuchinas, Monasterio de la Victoria o las famosas bodegas, entre las que destacamos Osborne, Terry o Caballero.
El Castillo de San Marcos es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, una de las imágenes más representativas son sus torres y almenas del s.X, recortándose en el cielo. En su origen fue una mezquita musulmana para transformarse después en un castillo cristiano cuando Alfonso X conquistó la ciudad entre los años 1257 y 1260. Su actual estado de conservación es muy bueno, ya que ha sido restaurado en su práctica totalidad. Puede visitarse todas las mañanas, excepto domingos y lunes.
El Monasterio de la Victoria, situado en las afueras de la ciudad, durante su historia ha sido hospital para heridos de guerra, orfanato y cárcel, hay que detenerse en su fachada gótica y el claustro, recientemente restaurado es utilizado como galería de exposiciones.
Una visita interesante es la de las bodegas. Te explicarán el proceso de elaboración de sus productos además de obsequiarte con una pequeña degustación, por un precio muy asequible (dependiendo de la bodega que sea, entre 4 y 7 €).
El comercio con las Indias tras el descubrimiento dejó grandes riquezas que todavía se muestran en hermosas casas-palacio que se sitúan en el centro. En los s.XV y XVI llegaron a ser tan numerosas que el Puerto era conocido como “La ciudad de los 100 palacios”, muchos de ellos han desaparecido ya, pero otros muchos se mantienen en buen estado de conservación, como el palacio Valdivieso y el de Imblusqueta (actual ayuntamiento).
Portuenses de renombre como Pedro Muñoz Seca (autor de La Venganza de Don Mendo), o Rafael Alberti, poeta de la generación del 27 cuentan con un museo dedicado a su vida y obra.
Por último, y como muestra de que aquí “no falta de ná”, también podemos encontrar un yacimiento fenicio donde aún se continúa excavando y se puede visitar. Este yacimiento se ubica muy cercano a la ciudad en dirección a la Sierra de San Cristóbal.